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Opinión enviada por Alejandro R.
A veces los organizadores de carreras subestiman la importancia que tiene mantener la misma ruta a lo largo de todas las ediciones de una carrera. Hay clásicas que lo son no solo por el número de años que llevan realizándose, sino porque han logrado mantener el mismo recorrido siempre, lo cual permite establecer récords y comparar tiempos personales en todos los niveles, desde elite hasta aficionado.
Con la explosión de carreras que ha habido en los últimos dos años, me da la sensación de que las rutas son muchas veces planeadas a la ligera, sin tomar en cuenta aspectos básicos de seguridad vial y tráfico vehicular. Cuando hacen la primera edición y ven que no funcionó la ruta, ya sea porque hubo demasiado carro, mucho recoveco o poco apoyo de los oficiales de tránsito, simplemente la cambian para el año siguiente, haciendo inútiles los registros logrados en la primera edición.
Es muy satisfactorio para nosotros los corredores poder medir nuestro avance y mejorar nuestras marcas. Correr la misma carrera, con la misma ruta, un año después es una excelente forma de hacerlo. Si el año pasado corrí en 52 minutos y este en 49, sé que mi condición está mejor. Si pudiera hacer esa comparación a lo largo de 5, 8, 10 años sería aún más valioso, pero son pocas las carreras que le dan esa continuidad a su recorrido.
Poder comparar el nivel de Miguel Vargas, Pedro Jiménez, José Luis Molina y otros referentes de los 90s con los elite actuales también tiene un valor enorme. La media maratón San Juan (que en realidad medía 20.4 km) era una de esas carreras que permitía dicha comparación. Se dejó de hacer durante un par de ediciones y el año pasado volvió… con otra ruta. Toda la historia a la basura (aunque parece que este año la van a retomar, en hora buena).
Se valora mucho la constancia de La Candelaria, el Reto Powerade y la San Silvestre por ejemplo, fieles a la misma ruta. Pero otras como Las Flores, la Leonística de Guadalupe y la San Juan han perdido parte de su identidad por cambiar de ruta en algún momento, y nos han privado a los corredores de comparar nuestros tiempos de hoy con los de hace algunos años, pues para eso la ruta tiene que ser idéntica.